La educación es el proceso de
facilitar y apoyar el aprendizaje, la adquisición de conocimientos,
habilidades, valores, creencias y hábitos
de un grupo de personas a otras, la educación es eminentemente un proceso cultural y biológico que no
solamente se produce a través del uso de la palabra sino que está presente en
cada una de nuestras acciones, sentimientos y actitudes.
La palabra educación procede del
latín educatio “crianza” o educo que significa “educo” o “entreno”.
La palabra educación tiene dos etimos latinos: “educere” y “educare” que
significan “promover el desarrollo”,
el desarrollo intelectual y cultural del educando, desarrollar sus
potencialidades psíquicas y cognitivas.
Al hablar de educación es necesario hablar de
enseñanza, como uno de los procesos para educarse. Aunque, enseñar no es
educar, la enseñanza es una parte importante para la construcción de la
educación de una persona y una sociedad.
Una de las primeras maneras de
entender la enseñanza la debemos a Sócrates (470-399 A. C.). La idea básica del
método socrático de enseñanza
consiste en que el maestro no inculca al alumno el conocimiento, pues
rechaza que su mente sea un receptáculo o cajón vacío donde se puedan
introducir distintas verdades, es el alumno (discípulo) quien extrae de sí
mismo el conocimiento. Para Sócrates, el conocimiento reside en el ser humano,
pero es necesario redescubrirlo y una manera de hacerlo es a través de la
gestión de preguntas y respuestas (mayéutica)
así nace el conocimiento, así se pare el conocimiento.
La base de las enseñanzas de
Sócrates tiene la creencia de la comprensión objetiva de los conceptos de
justicia, amor y virtud, y el autoconocimiento de la persona. Creía que todo
vicio es el resultado de la ignorancia y que ninguna persona desea el mal, por
otra parte, la virtud es conocimiento y aquellos que conocen el bien actuaran
de manera justa. Hace énfasis en la discusión racional y la búsqueda de
definiciones generales, estas ideas influyeron en su discípulo más importante,
Platón.
Platón, en una de sus teorías más conocidas,
sostiene que todos los entes del mundo sensible son imperfectos y deficientes,
y participan de otros entes, perfectos y autónomos (ideas) de carácter ontológico superior que no perceptibles
mediante los sentidos. Cada idea es
única e inmutable, mientras que las cosas del mundo sensible son múltiples y
cambiantes. La contraposición entre realidad y conocimiento es descrita en
Platón, ya que considera que la única
forma de acceder a la realidad inteligible es mediante la razón y el
entendimiento; y el papel de los sentidos queda relegado y se considera
engañoso. En su obra, resalta la dicotomía entre el mundo inteligible y el
mundo sensible, y también el conflicto entre la naturaleza y las creencias de
la época concernientes al rol de la herencia y del medio ambiente en el
desarrollo de la personalidad y la inteligencia del hombre, mucho antes del
debate entre la naturaleza y la crianza del hombre en la época de Thomas Hobbes
y John Locke. También en Platón podemos
analizar la dicotomía entre el saber y la opinión, ahí se anticipa a debates
posteriores entre empirismo y racionalismo, y la distinción entre objeto y
sujeto.
Para Platón, el papel del
educador reside integrar al educando un proceso de interiorización para que éste
pueda pertenecer al mundo de las ideas, y el método para alcanzarlo es “la dialéctica”, ya que por este medio
gradualmente ascendemos desde la opinión (imaginación y creencias) hasta el
verdadero conocimiento de la realidad. Posteriormente, viene la contemplación
inmediata de las ideas, cuyo logro no es posible sin la renuncia corporal y los sentidos.
En el pensamiento de Platón, la
educación tiene como fin formar hombres
plenos y virtuosos como en Sócrates, pero se adelanta a observar la
relación entre individuo y sociedad, o ciudadano y polis.
Uno de los alumnos de Platón más sobresalientes es Aristóteles (384 A. C. – 322 A. C.) quien escribió sobre lógica, metafísica, filosofía de la ciencia, ética, política, estética, retórica, física, astronomía y biología. Aristóteles formuló la teoría de la generación espontánea, el principio de no contradicción, las nociones de categoría, sustancia, acto potencia, entre otras contribuciones importantes. Para Aristóteles, el mundo no tiene compartimentos, admite al igual que Sócrates y Platón , que la esencia es lo que define al ser, concibe la esencia como la forma (a diferencia de sus antecesores) que está unida inseparablemente a la materia, construyendo juntas al ser, que es la sustancia. La afirmación sobre la importancia del conocimiento sensible, y del conocimiento de lo singular para llegar a lo universal, abrió las posibilidades a la investigación científica. Aristóteles rechazo la teoría de las formas de Platón en la cual las ideas eran la auténtica realidad.
Al revisar estas ideas, podemos notar que una parte de nuestra práctica docente cotidiana esta influenciada por el pensamiento griego.
15 de marzo de 2023
Jesús Castañeda Rivera
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